miércoles, 9 de octubre de 2013

Altas Capacidades Intelectuales y mal rendimiento

ALTAS CAPACIDADES INTELECTUALES Y MAL RENDIMIENTO 

El rendimiento escolar es aquel resultado de alguien o de algo por medio de una serie de instrumentos, relacionado con la escuela o las enseñanzas superiores. 
Prieto (2000) define el bajo rendimiento como "el fallo consistente en no lograr los niveles académicos a una edad determinada marcados por el sistema escolar". 

El alumnado con altas capacidades intelectuales y bajo rendimiento escolar no es algo común. Los posibles factores que afectan al rendimiento académico del alumnado son: 
a) Características de la escuela (materiales y recursos)
b) Características y prácticas pedagógicas del profesorado (tipo de metodología empleada)
c) Experiencia entre compañeros/as (influencia entre los niños/as, imitación.....)
d) Estructura socioeconómica referida a las familias y a la educación dada. 

Indicadores que pueden ser útiles: 
  • Expectativas del alumno respecto de sí mismo y sus capacidades.
  • Opinión y valoración que cree que tienen los demás de él. 
  • Autoinstrucciones que utiliza. 
  • Criterios que utilizar para valorar logros personales, sociales y académicos. 
  • Forma de valorar las ayudas externas.
  • Metas que se propone y opinión ante las metas que le proponen los demás. 
Actuaciones que mejorarán la situación del alumnado: 

1. Búsqueda de toda la información posible para poder ayudar e implicar a orientadores/as, padres y profesorado del centro. 

2. Considerar su excepcionalidad y diferenciación, para dar una respuesta educativa adecuada.

3. Identificar sus potenciales y también sus lagunas para paliarlas y compensar los desajustes.

4. Motivar e implicar a este alumnado con el proceso de enseñanza-aprendizaje, descubrir sus intereses para canalizarlos adecuadamente, enseñarle a aceptar las reglas y normas de conducta, etc.....

5. Pedirle que ponga sus conocimientos y capacidades al servicio de sus compañeros/as.

6. Ayudarlo a establecer hábitos de trabajo y de organización.

7. Enseñarlo a aceptar que el profesorado tiene limitaciones de tiempo para atenderlo, porque, a su vez ha de atender a todo el alumnado del aula. 

8. Hacerlo consciente de que sepan que todas las áreas curriculares son igualmente importantes.

9. Reconocer y apoyar el logro en cualquier área y/o materia.

10. Enseñarlo a afrontar la frustración. 

11. Enseñarlo a ser tolerante con los otros. 

12. La relación entre los padres y el profesorado debe ser activa. Hay que favorecer la comunicación entre el profesorado y las familias. Vital para prevenir y remediar el bajo rendimiento. 

13. El centro educativo debe mantener a los padres informados del desarrollo, aprendizaje y sociabilización de su hijo/a. Hay que informar a la familia que la excesiva presión y las expectativas poco realistas no beneficia a sus hijo/a y que hay que favorecer más el desarrollo del potencial del niño.

14. Cambiar las falsas expectativas y prejuicios que mantienen los padres y el profesorado. Es preciso que ambos sean honestos y digan al niño/as el potencial y sus posibilidades para obtener logros superiores, así como la responsabilidad para poner sus capacidades al servicio de los compañeros/as y de la sociedad. 


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